Las tardes se hacen duras, calurosas y agobiantes. El ventilador solo mueve el aire caliente y el aire acondicionado me arruina.

¿Qué puedo hacer para sobrevivir a este calor?

Lo primero, evitar que la exposición a altas temperaturas nos causen agotamiento por calor o, peor aun, golpes de calor.

Sudar no creo que sea evitable, ya que es el mecanismo que utiliza el cuerpo para enfriarse, pero si podemos tomar unas medidas sencillas:

  • Beber mucha agua y líquidos sin alcohol ni cafeína.
  • Comer en pequeñas cantidades preferiblemente fruta y verdura.
  • Vigilar que ancianos y niños ingieran líquidos.
  • Evitar esfuerzos físicos innecesarios.
  • Protección solar.
  • Ropa ligera y de color claro.
  • Planear las actividades diarias cuando las temperaturas no son tan altas.

Por supuesto, no siempre podemos estar en la sombra, ni queremos. El verano huele a playa, mar, calor, mojito… nos gusta salir y disfrutar de los días largos. Eso si, debemos hacerlo bajo una capa protectora, la crema solar.

Ayer en Zapeando, programa de La Sexta, tuvieron como invitada a Boticaria García, Doctora en Farmacia. Boticaria trae a Zapeando, hoy a nosotros, el nuevo hit del verano. Al ritmo de ‘La Macarena’ y con un bote de crema en la mano. Con objeto de comunicar la importancia de usar crema solar ante cualquier exposición al sol, incluso bajo la sombrilla.

Además, durante su sección, nos abrió los ojos ante numerosas ideas erróneas sobre la crema solar como la diferencia entre factor 30 y 50, ¿Sabías que la diferencia entre usar una u otra es el tiempo de protección? Es decir, si eres propenso a quemarte en 5 minutos, se debe multiplicar ese tiempo por el factor de protección. En factor 30 duraría la protección 150 minutos y en 50 sería 250 minutos. Eso si, extendiéndonos correctamente la crema por todo el cuerpo (35g por adulto) y repitiendo la aplicación en cuyo caso de meternos en el agua.

¿Por qué es tan importante protegernos del sol?

¿A caso lo dudas? Principalmente, y que no se te meta otra idea en la cabeza, para evitar el melanoma.

¿Sabías que un niño que se ha quemado por lo menos 3 veces es propenso al factor de riesgo de padecer cáncer de piel tipo melanoma?

Impresiona, ¿verdad? Por ello, debemos cuidarnos y cuidar a los más pequeños ante las exposiciones solares.

¿Cómo me protejo del sol?

Siempre que estemos expuestos debemos usar protección solar o ropa hecha con materiales que impidan la penetración de los rayos sobre nuestra piel. Esto no quiere decir que no cojamos moreno. Solo estamos cuidando nuestra piel.

Pensémoslo un momento. Quemarse duele y que se vea roja nuestra piel tampoco es un buen presagio. Ya no solo se producirán manchas en nuestra piel sino que puede conducir a algo peor, el cáncer de tipo melanoma.

Echarnos bien de crema incluso bajo la sombrilla no nos va a hacer daño. ¡Cuídate como te mereces! 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario